Ryan Rey­nolds todo se lo debe a ‘Deadpool’

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CIUDAD DE MÉXICO.

La primera vez que Ryan Rey­nolds se vio vestido como Deadpool se sintió estúpido y pensó que traía un condón gigante de color rojo sobre el cuerpo. El actor canadiense no tenía idea de si ese antihé­roe del universo de Marvel iba a conectar con el público, sin embargo, la respuesta fue tal —la primera entrega en 2016 recaudó 783 millones de dó­lares en el mundo— que a dos años de distancia, Deadpool 2 es una realidad a punto de estrenar.

Deadpool me parece que es uno de los privilegios más grandes que he tenido en mi carrera. La persistencia hace que tengas éxito y que te pa­guen como actor. Cuando hice la primera parte (2016) hubo un momento loco en mi vida en el que pensé si den­tro de 10 años iba a estar ha­ciendo esto y de pronto se da la secuela de Deadpool. Así que para mí es un privilegio inmenso. Aquí el punto clave es lo que ha hecho esta pelí­cula, no tanto yo. Es increíble lo que nos ha pasado, pues no siempre pasa de esta forma”, expresó Reynolds.
El actor canadiense, pare­ja sentimental de la también actriz Blake Lively, promovió ayer en nuestro país Dead­pool 2, cinta que se estrena el 18 de mayo. En esta segunda entrega, Deadpool tendrá que formar un comando, llamado X-Force para rescatar a un niño mutante que esta a punto de generar caos. Al igual que en la primera película, este antihéroe se mete en distin­tos líos y hace uso del ingenio, así como de algunas frases en español como “¿En dónde está la biblioteca?” para salir avante.

En los cómics, Deadpool es muy cercano a la cultura mexicana, a México, le gus­ta la cultura mexicana. Y eso de ‘¿Dónde está la bibliote­ca?’ ilustra qué tan idiota es porque él cree que lo que está diciendo es ‘No estoy bro­meando desgraciado’. Dead­pool cree que habla muy bien y que es experto en la cultura mexicana por eso la usamos”, acotó el actor de 41 años.
Durante su visita a México, el actor se dio tiempo para hablar de otros tópicos como la recien­te compra de los Estudios Fox por parte de Disney. Ante este nuevo escenario se le cuestionó si eso afectará el contenido de Deadpool.

“El futuro, veremos, quizá estaré cantando canciones de Disney en la próxima película o tenga la clasificación PG-13 (adolescen­tes). Quizá de ahora en adelante ten­dré sólo dos tiros, una escena eróti­ca y derecho a beber una copa de vino. Eso podría ser duro”, precisó el canadiense.
En cuanto a tópicos de más carácter político, relacio­nados con Donald Trump, con quien Deadpool, hasta ahora no se ha metido, así como del uso de armas, Ryan Reynolds comentó:

“Puedes hacer bromas de Donald Trump, pero Donald Trump hace sus mejores bro­mas sobre él mismo. Para mí ni siquiera es gracioso”.

Sobre el uso de armas el actor dijo que al ser cana­diense no le es común ver cómo se pueden adquirir tan fácilmemte.

Crecí en Canadá y el he­cho de ir a una tienda a com­prar armas como si fueras al súper, me es ajeno, me pare­ce muy loco. Me gustaría que hubiera más control en ese tema, aunque comprendo que mucha gente las usa sólo para cazar”, comentó.
En los últimos años la in­dustria hollywoodense se ha visto plagada de distintas películas relacionadas con superhéroes, saturando las pantallas a nivel mundial. Al respecto hace un par de días el cineasta canadiense Ja­mes Cameron declaró que ya estaba aburrido de las pe­lículas de superhéroes y que consideraba que ya era hora de contar otro tipo de his­torias. Ante esto, Ryan Rey­nolds dio su opinión y se mostró cortés y políticamente correcto.

“James Cameron ha hecho películas para muchas gene­raciones y simplemente dio su opinión como cualquie­ra puede opinar. Igual que él opino que en el cine debe ha­ber historias diferentes y creo que él tiene razón hasta cierto punto. James Cameron es un genio y mi instinto sería es­cuchar lo que él dice y respe­tarlo”, comentó el actor que el año pasado fue nominado a un Globo de Oro por su traba­jo en Deadpool.

El actor comentó que has­ta ahora no le confirman si va a haber una tercera parte de Deadpool, sin embargo, ha­brá una cinta sobre el coman­do X-Force, del que se hace mención en Deadpool 2, que tendrá su propia película que será Drew Goddard.