Música, un arma más en tiempos de guerra

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La música en tiempos de paz ofrece alegría, hace que millones de personas bailen, rían y se enamoren, pero en tiempos de guerra ha sido utilizada como un arma más, a veces haciendo la función como medio de propaganda, otras para alentar a las tropas o incluso para torturar a los enemigos. Ante la escalada del conflicto Irán-Estados Unidos y la posibilidad de una nueva guerra, fueron varias las listas de canciones creadas en las plataformas streaming bajo la consigna de “prepararse para la Tercera Guerra Mundial”.

 Más allá de esta idea de escuchar música relacionada con conflictos bélicos, la Historia ha mostrado que la música y la guerra se han acompañado desde la época de juglares que, mediante una canción que componían, transmitían historias de lo sucedido y en ocasiones intimidaban con relatos de héroes épicos que destacaban en los enfrentamientos.

“Eso siempre ha existido, desde los romanos, los aztecas, o sea todos los pueblos que han tenido guerras han utilizado instrumentos como cuernos, trompetas, y no sólo para darles ánimos a sus soldados sino también como una forma para intimidar a los enemigos”, dijo el maestro Pedro Castillo, compositor y artista sonoro en entrevista con El Uniuversal.

“Platón en La República decía: ‘Déjame hacer las canciones de un pueblo y te dejo hacer las leyes’”, de acuerdo con el también director de orquesta de la UAM, las canciones de un pueblo marcan la idiosincrasia de las personas porque, al ser utilizadas como un medio de comunicación, empieza a crear un imaginario en los pensamientos de las personas y por ende se concibe un comportamiento.

Tan importantes han sido los movimientos que puede causar una canción, que en épocas pasadas han tenido que ser controladas hasta por la iglesia. Un ejemplo de esto se encuentra en el periodo de la inquisición, en donde a través de canciones prohibidas se hacía una manifestación en contra de las autoridades políticas y religiosas.

“El uso de la música también depende del contexto histórico, en algunos momentos la música estaba muy consolidada con la iglesia, por ejemplo, no era lo mismo el tipo de música de entonces al de ahora”. Otro punto a resaltar es que la música no significa lo mismo en todas las sociedades; en cada país, región, alrededor del mundo, los sonidos pueden llevar consigo un contexto diferente, el sonido de una trompeta puede ser el llamado para ir a la guerra, pero también de festejo. En tiempos de guerra se puede manipular de tal manera el significado de un sonido, que hace que se muevan las masas.

“La música en la guerra que sirve para enaltecer las victorias, es diferente a la música que se usa en el ejército para atacar, hay marchas que tienen para celebrar una victoria como el himno nacional, que son músicas en donde hay nacionalismo”.

LA MÚSICA QUE DA LA BATALLA“La música crea una identidad”, resume Pedro Castillo, artista sonoro, para explicar de qué manera algunas canciones se convirtieron en emblema para ejércitos en el campo de batalla. El también profesor universitario señala que esta identidad se puede visualizar en la, vida cotidiana. “Cuántas veces no hemos escuchado, visto e incluso pensado en enaltecer, minimizar y hasta insultar a una persona por escuchar cierto género musical, al señalar que por escuchar cierto tipo de música se es de cierta manera”.

Ahora, si eso sucede en una sociedad que vive en paz, en tiempos de guerra en donde el sentimiento de nacionalidad, rabia, tristeza y un sinfín de emociones reinan en las personas, la música, que es una de las expresiones artísticas con capacidad de hacer sentir y mover a la gente, se convierte en la mejor acompañante de una guerra.

“Es la pertenencia, identificación de grupos sociales por la música y que muchas veces quieren separar; es una manera de dividir a las personas según como se utiliza y eso sucede en la guerra como estrategia como comunicación. La música es influencia cuando tú la escuchas y cuando tú la creas, quieres escribir sobre un sentimiento y transmites ese sentimiento y el estar expuesto a esa música te sensibiliza a esos sentimientos, te toca, para ver si tú estás dentro o no, o te trata de incluir”.

ALIADALos horrores que se viven en un conflicto bélico sobrepasan la conciencia humana y la música ha servido como un aliciente para apaciguar ese estado anímico de las personas. Durante la Segunda Guerra Mundial el ejército alemán disfrutaba cantar Erika, una canción que lejos de hablar de la crudeza de la guerra era una canción romántica que evocaba el hogar y hacía recordar los tiempos de paz. Con ella, miles de personas encontraron un incentivo para seguir adelante y luchar para ponerle fin al conflicto.

Por otro lado también se ha tratado de evitar guerras por medio de las canciones, muchas letras alzan la voz y reflejan lo que sucede en una guerra, esos sonidos de protesta los han usado muchos músicos para transmitir un mensaje de paz, pero también ha sido una vía perfecta de protesta en contra de las situaciones políticas, sociales y económicas de lo que se vive en una sociedad.

Y aun así, cuando el mundo vive en paz, se le ha encontrado el uso perfecto a la música como una herramienta de tortura; por ejemplo, agencias gubernamentales de algunos países han obtenido valiosa información, y han hecho enloquecer a muchas personas con una canción que podría ser el hit del momento en listas de popularidad pero que, usada como arma, ha lastimado a muchas personas e incluso les ha provocado la muerte.

Música de batalla

-Ejército blanco, barón negro. Originaria de la Guerra Civil Rusa, fue escrita como un himno de combate para el Ejército Rojo en 1920, con música de Samuel Pokrass y letra de Pavel Grigoriev. Over there. Canción escrita en 1917 por George M. Cohan, usada por el ejército de Estados Unidos durante las dos guerras mundiales, la parte favorita de todos los soldados era cuando decían: “The yanks are coming”.

-It’s a long way to tipperary. Se convirtió en una de las principales canciones de la Primera Guerra Mundial, compuesta por Jack Judge y Harry Williams el 30 de enero de 1912, fue una de las preferidas del ejército aliado.

-Alte Kameraden. Es una marcha militar escrita en 1889 en Ulm, Alemania por Carl Teike, se convirtió en una de las principales del ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial, transmitía unión entre camaradas.

-La Complainte du Partisan. Compuesta por Emmanuel d’Astier de la Vigerie, la canción sirvió para animar a las tropas francesas, también fue usada para la Guerra Civil en España como símbolo de los ideales de la izquierda.

-A las barricadas. Fue compuesta, en 1883 por el poeta polaco Waclaw Winicki. Es el título con el que se conoce una de las canciones relacionadas con el anarcosindicalismo de España én la guerra civil.

-Ballad of the green berets. Es una canción icónica de la guerra de Vietnam, derivada del poema compuesto por el sargento Barri Sadler miembro de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos mientras convalecía de las heridas.

-The letter. Una canción escrita por la banda The Box Tops, fue usada por el ejército de Estados Unidos para elevar sus ánimos y sobrevivir en Vietnam. Con su letra se inspiraban para hacer lo que fuera para regresar a casa.

Música para tortura

-Baby one more time: El éxito de Britney Spears marcó una generación; la CIA la usa para torturar a las personas con el fin de obtener información.

-I love you. La canción de Barney también es favorita de instancias de algunos gobiernos para torturar a las personas, la ponen una y otra vez.

-Dirty. Tema de Christina Aguilera. Se sabe que el gobierno de Estados Unidos la usó en Guantánamo; los presos se golpeaban la cabeza de la desesperación.

Canciones de protesta

-Zombie, canción de Cranberries, sobre el conflicto de Irlanda del norte; protesta por el atentado de la banda terrorista IRA en 1993.

-One, tema de Metallica, cuenta los horrores que sufrió un soldado durante la Primera Guerra Mundial, en donde perdió sus extremidades.

-Boom!, canción de System of a Down, creada en 2002 como protesta contra el gobierno de Estados Unidos durante el mandato de George Bush.