Surfistas con discapacidad visual rompen barreras sobre las olas

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14 jóvenes y un grupo de voluntarios demuestran que el surf es para todos.

La discapacidad visual suele ser una de las que menos se toma en cuenta y por tanto, quienes viven con ella comúnmente encuentran impedimentos para vivir con plenitud. Y definitivamente una de las áreas en donde hay más dificultades es el deporte.

Eso lo saben 14 valientes con discapacidad visual que han decidido lanzarse al mar de Lacanau, Francia, para romper las barreras sobre una tabla de surf. Junto a ellas y ellos están 40 experimentados surfistas que participan de forma voluntaria en esta iniciativa que busca ayudar a jóvenes a superan sus límites a través de un deporte fuera de que habitualmente tienen a la mano.

En jornadas organizadas por la asociación See Surf y el Lacanau Surf Club; Steven, Hawa y sus amigos, todos alumnos del centro de educación especializada Alfred Peyrelongue, disfrutan del mar como otros adolescentes acostumbran hacer en verano, sorteando la furia de las olas.

Apasionado del surf, el remo y la vela, Claudy Robin, fundador de See Surf, explica que su interés es que las personas puedan salir del aislamiento causado por su discapacidad, misma que el tiene a causa una retinitis pigmentosa.

“Permite a las personas con problemas visuales superar sus límites, ellos son capaces de probar que pueden practicar un deporte que en un principio no está adaptado para ellos”, comenta Claudy.

Antes de lanzarse al agua, los jóvenes palpan los contornos de sus tablas y luego prueban la potencia de las olas.

Los voluntarios untan cera resistente al agua del mar sobre las tablas, para señalar los lugares donde los debutantes deberán poner las manos y los pies.

Cada participante está acompañado por dos o tres voluntarios. Ya en el agua, uno de ellos ayuda al participante a subir a la tabla, otro le propulsa cuando llega la ola y le dirige mientras intenta encontrar el equilibrio. Tras algunos intentos, varios ya son capaces de ponerse de pie.

“Ha sido increíble”, dice Hawa Camara, de 13 años, con una gran sonrisa desde el agua. “Al principio tenía un poco de miedo y al final mi grupo me ha tranquilizado y lo he logrado, mañana volveré e intentaré hacerlo un poco mejor”, añade tras su primera experiencia en el surf.

See Surf ha convertido en una tradición estas jornadas de puertas abiertas a su deporte. Así fue como Lou Mechiche, de 12 años, lo descubrió hace cuatro años.

“Al principio me dije, soy discapacitada visual, esto no es posible. Y ellos me explicaron que con el surf todo es posible. Probé y ahora estoy enamorada del surf”, explica esta joven, a la que un tumor en el cerebro la dejó casi ciega.

“Siento la ola llegar y la escucho para orientarme”, añade.

La determinación y la destreza de estos jóvenes sorprende a los voluntarios. “Tienen los sentidos mucho más desarrollados con respecto a nosotros. Pienso que el 80% de nosotros, con los ojos cerrados, no haríamos ni la mitad”, dice  Yann Martin, director del Lacanau surf Club.

“Mi sueño sería que los pequeños iniciados en el surf con nosotros puedan un día preparar competiciones de ‘handisurf’ -surf para discapacitados- y, por qué no, participar en 2024 en los Juegos Paralímpicos de Francia. Sería una gran victoria”, dice Robin.

Con información de AFP.