‘Aterrizo en París con el entusiasmo de un chico’

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El legendario portero italiano Gianluigi Buffon, de 40 años, confesó en su presentación ayer como nuevo jugador del París Saint-Germain que aterriza en la capital con “el entusiasmo de un chaval”, y aclaró que ganar la Liga de Campeones no es algo que le obsesione.

“Aterrizo en París con el entusiasmo de un chaval. El carné de identidad dice una cosa, pero lo importante es cómo se siente uno”, declaró el campeón del mundo con Italia en 2006.

En una atiborrada sala de prensa del estadio del Parque de los Príncipes, “Gigi” Buffon ensayó sus primeras palabras en francés en una breve introducción, seguida de cerca por su actual pareja y por dos de sus hijos, Louis Thomas y David Lee.

“Estoy muy motivado. Siento una energía particular, quizá sea el ambiente de París o el de los hinchas o el del club, que se ha esforzado para que venga”, dijo en sus primeras palabras en la lengua de Voltaire.

Ya en italiano, repasó los motivos que le llevaron a trabajar por primera vez fuera de su país, y alegó que todavía se siente en plena forma física y mental para jugar al futbol al más alto nivel.

“Tengo 40 años, pero estoy en un excelente estado físico y mental. Vengo a demostrar que soy un gran portero, y creo que lo conseguiré”, apuntó el jugador, quien aseveró que no le han prometido el puesto de titular y que luchará por él “como siempre hizo”.

El legendario guardameta restó importancia a las canas que luce y comentó que el fútbol ha cambiado mucho y ha alargado las carreras de los jugadores.

“Con treinta y tantos nos encontramos a algunos que todavía son de los mejores del mundo”, indicó, en alusión al portugués Cristiano Ronaldo y el argentino Lionel Messi.

“No sé cuándo me retiraré. No me hago esa pregunta porque me crea cosas negativas. Él día que no me vea capaz, lo dejaré”, señaló, y recordó que si ha sido titular en la selección de Italia hasta los 40 años no ha sido por casualidad.

Después de 27 años en Italia, diez en el Parma y los últimos 17 en el Juventus de Turín, Buffon explicó que estaba en “una zona de confort” que no le agradaba.