Agresión a técnico llega a manos del Presidente

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LISBOA.

El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, pidió no “banalizar ni normalizar” el ataque de este martes a jugadores y al entrenador del Sporting a manos de varios aficionados, un acto que “no es aislado” y debe pararse cuanto antes para que no se produzca una escalada.

Son comportamientos graves que no podemos banalizar o normalizar, bajo pena de permitirnos escaladas malas para los portugueses y la sociedad en su conjunto”, dijo el presidente en Leiria, en el centro del país.
Rebelo de Sousa, quien afirmó haberse sentido “vejado” por “la imagen de Portugal en el mundo” que deja este suceso y por su gravedad, instó a reflexionar sobre un hecho violento que “no es una realidad aislada”.

“Tiene un contexto, el aumento de la violencia en el deporte portugués, sobre todo en el futbol profesional, que ya fue objeto de atención por parte del Gobierno y fue tratado incluso en el Parlamento”, recordó.

A juicio del jefe de Estado, se debe tener la noción de que “es fundamental para el propio futbol, el deporte y la sociedad portuguesa” que este “clima” pare.

“No puede ni debe continuar”, aseveró, pues de hacerlo se puede llegar a una escalada “que va a destruir el futbol portugués, desprestigiarlo fuera e incluso dentro” del país, remachó.

Alrededor de medio centenar seguidores del equipo invadieron este martes la ciudad deportiva del Sporting, situada en Alcochete (en el margen sur del río Tajo) y entraron en el vestidor con antorchas, causando numerosos desperfectos y agrediendo a varios jugadores, entre ellos los argentinos Marcos Acuña y Rodrigo Battaglia.

La peor parte se la llevó el holandés Bas Dost, que sufrió varios cortes en la frente y en las piernas, tal y como se aprecia en imágenes divulgadas en varios medios y redes sociales.

AFE CONDENA AGRESIÓN

La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) mostró su “más enérgica condena” por la agresión sufrida por el entrenador del Sporting de Portugal, Jorge Jesús, y varios futbolistas del club por parte de seguidores del mismo y se adhirió al rechazo del sindicato luso de jugadores profesionales (SJPF).

“Es absolutamente inaceptable que un grupo organizado haya logrado entrar en la Academia Sporting, en Alcochete, y ofendido la integridad física y moral de los jugadores en su lugar de trabajo”, señaló la asociación de futbolistas.