Las marrullerías del heredero

36

Esta semana, algunos medios de comunicación, dieron a conocer que el candidato del PAN a la Alcaldía capitalina, Xavier Nava Palacios, estaría en riesgo de perder su candidatura tras revelarse que la Carta de Residencia que exige la autoridad local electoral CEEPAC para acreditarlo como postulante a un cargo de elección popular es chafa, falsa o apócrifa como se le quiera denominar.
Ante la noticia, el aspirante a conducir los destinos del Ayuntamiento de la capital potosina, montó desde luego en cólera, lo negó y descalificó las informaciones, señalando que las notas periodísticas eran absurdas toda vez que “ha estado toda su vida en San Luis Potosí” y que incluso es diputado federal por el PRD desde hace poco menos de tres años.

Entre sus argumentos, el candidato del PAN sostuvo que contaba con una constancia manifestando que todo se trataba de una actitud de mala fe de la autoridad municipal para desacreditarlo o ponerlo en evidencia. Pero lo cierto es que Xavier Nava Palacios no tiene en su poder la Carta de Residencia que legalmente expide el Ayuntamiento, y si tiene algún otro documento, simplemente es chafa y consecuentemente no cumple con el requisito de elegibilidad.

¿Qué fue lo que realmente sucedió?, bueno, pues resulta que Xaviercito sí se presentó en la oficina correspondiente para que el Ayuntamiento le extendiera sin problema alguno su documento que acreditara su residencia.

Llegó, aportó sus generales y se le indicó que regresara luego por la constancia y así fue; Nava se presentó en la Unidad Administrativa Municipal UAM y se le dijo que la Carta de Residencia se le entregaría en Presidencia, porque el Alcalde tenía el sano interés en saludarlo y desearle suerte en la contienda electoral.

Pero a Xavier Nava se le revolcó el subconsciente, miró para todos lados y prefirió salir por piernas porque en su interior le embargo la angustia de que el Alcalde le reclamara por su traición, cuando lo que realmente quería era saludarlo y verlo de frente, y nada más; pero Nava se rajó como los meros machos porque pensó que le reclamaría o le echaría en cara su ingratitud y deslealtad.

El no querer ver de frente o a los ojos a quien le debe el cargo que ostenta en el Congreso de la Unión, dibujó esa doble personalidad que tiene el candidato del PAN que, según testimonios, no ha traicionado a uno sino a muchos, y no una, sino varias las veces a quien o quienes le tendieron la mano cuando andaba huérfano y en desgracia.

Esa es la esencia y calidad humana del candidato del PAN, al que cientos de militantes de ese partido les encabrona el que se haya apropiado de la candidatura, violando y atropellando todos los derechos y aspiraciones de muchos panistas que tenían el legítimo derecho de participar.

Finalmente, Xavier Nava no quiso subir al despacho del presidente municipal y, seguramente algún ignorante u oficioso le aconsejó de mala fe que no se preocupara y le sugirió que sustituyera la Carta de Residencia por otro documento cosa que hizo puntualmente ya que la carta original obra todavía en poder de la autoridad municipal.

Xavier pensó tal vez que nadie se daría cuenta y que sería fácil burlar a la autoridad electoral, y, en efecto así fue, finalmente el Tribunal Estatal admitió el recurso de consideración bajo el argumento que siendo diputado federal era suficiente para acreditar su residencia, la autoridad lo aceptó pero sin ir a fondo o a la esencia del asunto, sin embargo, podría ser la Sala Regional del TRIFE asentada en Monterrey la que finalmente podría resolver con mayor tino.