Entre Líneas

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Conectados más que nunca

¿Cómo es que hoy en día todo estamos atados al celular, a las redes sociales o a nuestras aplicaciones de uso cotidiano?

La escena es cada vez más común en los hogares colombianos: el padre actualiza su perfil de Facebook en el computador portátil, al tiempo que la madre utiliza su teléfono inteligente para conversar por WhatsApp con varias de sus amigas.

Los niños, por su parte, están concentrados en su cuarto frente a la pantalla del televisor, mientras ven películas desde algún servicio de video por demanda o utilizan su consola de videojuegos.

Sin ninguna duda, los tiempos han cambiado. Los dispositivos tecnológicos, el auge de las diferentes redes sociales y la posibilidad de ingresar a la Internet en cualquier momento y lugar nos brindan una gran autonomía social, que muchas veces no tiene en cuenta a quienes integran nuestra familia.

Sin duda la tecnología ha generado un cambio de costumbres; antes los amigos se hacían en el barrio, en el colegio o bien en el mismo lugar de residencia. Hoy, los amigos se los hace por internet.

La gente está más conectada a la red, por lo que las relaciones cara a cara se hacen escuetas. Es por ello que las redes sociales, como Facebook o Twitter, han tenido un éxito arrasador.

El tema que preocupa es que últimamente se están usando esos medios cibernéticos en todos lados y en lugar de interactuar frente a frente, las personas se la pasan en el celular, las fiestas, comidas y toda reunión tiene que tener de por medio un celular sino pareciera que no reunión.

La mala costumbre de mirar más a la pantalla del celular que a los acompañantes se ha masificado entre chicos, adultos e, incluso, personas mayores. ¿Pero  es normal y correcto?

Sin duda los teléfonos celulares, se están convirtiendo en la inoportuna compañía, han logrado alterar la socialización y la forma de comunicación entre humanos.

sarahi_20slp@yahoo.com.mx