Entre Líneas

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La violencia no es el camino correcto…

Sin duda alguna la libertad de expresión está consagrada en nuestras leyes y se debe ejercer ese derecho, mientras no se afecte el derecho de terceros.

La libertad de expresión es una de las garantías individuales que tenemos y que se consagra en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sin embargo, en muchas ocasiones, confiados en esos términos algunos líderes abusan de esos beneficios.

Ya no resulta extraño que se presenten manifestaciones de diversas organizaciones para supuestamente “exigir” respuesta de las autoridades, porque según ellos, no han cumplido ante sus solicitudes.

En algunos casos las demandas son justas y tienen un soporte de credibilidad, pero en otros casos, evidentemente son movimientos amañados para obtener algún provecho.

Hay manifestaciones que parecieran muy justas, porque no hay otra forma de demostrar la indignación y vergüenza, cuando la autoridad da la espalda, pero desafortunadamente también hay manifestaciones tan irrisorias, que simplemente no pueden ser apoyadas y menos cuando se atenta contra la integridad física de ciudadanos que no son parte de sus demandas.

Los hechos de violencia, donde fue lesionado el Coordinador de Servicios Internos del Congreso del Estado, quien tuvo recibir atención médica por parte de paramédicos de la Cruz Roja Mexicana, evidencian una forma cobarde de exigir respeto, de exigir derechos, cuando los mismos inconformes vulneran y atentan contra terceras personas.

No estoy en contra de la libertad de expresión, para nada, pero es importante que se privilegie el diálogo como herramienta para la búsqueda de soluciones. Todos aquellos que se consideren líderes sociales, deben actuar dentro de la ley.

Y por si fuera poco la falta de atención inoportuna por parte de los elementos de Seguridad Pública también dejo mucho que desear pues poco o nada hicieron para garantizar la seguridad de los presentes no por anda  los datos oficiales del INEGI revelan una crisis en la percepción ciudadana de la seguridad pública, pues los uniformados tardan “sospechosamente” en actuar.

Hace falta mucho más para combatir la impunidad, las injusticias, la sensación de inseguridad, la violencia criminal y el abuso pero la violencia no es la solución.

sarahi_20slp@yahoo.com.mx

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