Con Sentido

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¿Días Santos?

Se acerca no solo la época de vacaciones para muchos, sino también una semana de prácticas religiosas tanto para católicos como para quienes profesan otras creencias. En México, donde la mayoría profesa la religión católica, son días para recordar la muerte y la llamada resurrección de quien se dice vino a salvar a la humanidad de todos sus pecados. Es decir, que con su sangre derramada en la cruz  se sacrifica por todos y aligera la cruz que cada quien lleva. Quien soportó todo tipo de injurias y de golpes camino al Gólgota dio un verdadero ejemplo de fortaleza y sacrificio, además de que ofreció esos momentos con un sentido extraordinariamente espiritual: “yo solo hago la voluntad de mi Padre que está en los cielos”.

En estos días no solo se ven abarrotados los balnearios y playas, sino también las iglesias que ofrecen los diferentes servicios relacionados a la llamada “semana santa” como lo son el domingo de ramos, el viacrucis, la bendición de los panes, entre otros. Los ministros que presiden dichos actos aprovechan la oportunidad para exhortar a sus fieles para que se porten bien, para que acepten la cruz que les ha tocado, para que se confiesen y que no se les olvide ayunar. El culmen de estas celebraciones se da entrada la noche del día sábado en espera de que el rey de los Judíos resucite, donde cada creyente lo representa con una luz encendida, significando con ello que cada persona debe ser luz y no oscuridad para los demás.

Sin embargo, estos días llamados “santos” encuentran a la población mexicana con muchos desafíos en los diferentes aspectos de su vida social, como es el caso de la inseguridad, ya son pocas las familias que se sienten seguras frente a un ambiente tan hostil, donde todos los días nos dan cuenta de personas que han sufrido afectaciones muy claras de violencia, tanto física como psicológica. Los medios de comunicación no descansan de aquellas notas que lejos de generar una tranquilidad y esperanza, crean temor y desconcierto, y es que así está nuestra realidad.

También, ha venido en aumento la desconfianza en nuestras autoridades, tanto civiles como religiosas, porque la confianza que la gente ha depositado en ellas se ha visto defraudada por actos de verdadera injusticia y corrupción. Y no se trata de señalar a quienes teniendo el poder lo han utilizado para servirse de él, ya se conocen, gracias a tantas maneras de información con que contamos. Testimonios de personas que de forma directa se han visto afectados por ellas y peor aún, que viven en la impunidad. Claro no se trata de generalizar, también nos han tocado ejemplos de auténtico compromiso social en muchos de nuestros dirigentes.

A pesar de lo anterior, no debemos caer en la desesperanza, al contrario, que siempre soñemos con un país mejor, y que los días de reflexión que se avecinan nos sirvan a todos para reconocer que cada uno tenemos mucho qué aportar ante una sociedad cada día más ávida de solidaridad y de sentido común.

gala7soc@hotmail.com

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