CON SENTIDO

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Elegir al mejor y no al menos peor

Ya casi en la antesala de las elecciones del 2018 nos encontramos en la capital potosina y en cada uno de los municipios; está la expectativa política en buena parte del Estado porque no es para menos, se trata de personas con aspiraciones a gobernar una determinada población, con las mejores de las intenciones supongo, de servir a quienes emitirán su voto y a quienes se abstengan de hacerlo, para  todos va el servicio público.

Me imagino  que se están cocinando las mejores opciones al interior de los partidos, así como quienes utilizarán la vía independiente. Siempre será un reto enorme la presentación de los mejores aspirantes a cualquier cargo de elección popular, de tal forma que ya no se elija al menos peor, de eso no se trata, sino de un acto de verdadera honestidad, de recta intención para que los primeros que triunfen sean los ciudadanos, que la esperada efervescencia política se traduzca en acciones  para el desarrollo social.

Programas que mejoren las condiciones de aquellos quienes sufren muchísimo para llevar un trozo de pan a la mesa de sus hijos, que no son pocos, son miles las familias cuyos recursos son muy limitados para su pleno crecimiento, para que se garantice su estabilidad económica, y de esta serie de carencias  se desprenden infinidad de problemáticas tan difíciles de superar, tales como la violencia familiar, niños en abandono, desnutrición y otras situaciones que desalientan, que ya no permiten confiar en tanta promesa.

Ya no más discursos llenos de mentira, la gente ya no cree en los merolicos que toman los micrófonos para ocultar su doble moral, su ansia de poder para pisotear a las personas. El servicio público no es para enriquecerse o para el desvío de recursos, sino para que la sociedad se transforme, que salga de su atraso, no es justo que solo unos cuantos vivan en la opulencia y millones estén sumidos en la necesidad.

Las pre campañas y las campañas políticas sabrán aprovechar muy bien de dicho estado de subdesarrollo en el que vivimos más de la mitad de habitantes de nuestro País y desde luego que es la misma imagen establecida en nuestro sin igual Estado potosino. En todo tiempo la pobreza ha sido utilizada por la mayoría de los políticos para promoverse, para darle mayor fuerza  a sus propuestas, poco se habla o se parte de los puntos de desarrollo porque difícilmente existen, es decir, todo va en aumento, los robos aumentan, los abusos también, cualquier tipo de barbarie parece algo tan normal en nuestros días.

Quienes desean llegar a ocupar una posición en el gobierno deben de ser conscientes de la responsabilidad que ello implica, de las circunstancias tan adversas en las que se verá exigido, bajo planes emergentes  que logren sacar del pantano a quienes se encuentra a un paso de hundirse en este contexto de lucha por alcanzar la sobrevivencia.

Es muy fácil gobernar cuando se aplica la omisión, el no querer ver lo evidente porque no conviene a sus intereses monetarios, ya que es más importante cubrir las necesidades personales y no así las del pueblo. Estoy esperando a la gente abarrotando las casillas de votación en las elecciones ya próximas, al menos las de la capital potosina; querrán los electores un gobierno de la ciudad como el actual, de mucha cercanía con las personas, que les escucha y se esfuerza por responder  a ese voto de confianza que cada potosino dio al  presidente Ricardo Gallardo.

Se mencionan ya en los medios de comunicación nombres de posibles candidatos a diferentes cargos públicos  y son personajes ya por muchos conocidos, entre ellos el de Andrés Manuel López Obrador por poner solo un ejemplo. Se habla también de una variedad considerable de aspirantes independientes, entre otros. Veo grandes ansias de gobernar, todos quieren hacerlo, quieren sacar a México del atolladero en el que se encuentra, pero todo mundo sabe que la fórmula por demás sencilla para lograrlo es llevando una administración de los recursos públicos por demás honesta, sin desvíos.

Recursos aplicados en su totalidad a cubrir acciones que den a los ciudadanos condiciones de vida dignas, fuentes de empleo con salarios decorosos, la reducción de precios a productos como los de la canasta básica, del gas, de la gasolina, etc. Sé  que no es fácil lograr dichos deseos pero con voluntad todo se puede. Ah, pero también con honestidad.

 

gala7soc@hotmail.com