Con PRIMOR, López ya amarró

50

Las especulaciones de un pacto de político con el presidente de la República Enrique Peña Nieto, para que el gobierno del PRI ceda el paso a Andrés Manuel López Obrador hacia una transición pacífica acompañada de impunidad para el gobierno saliente, es una sospecha que ha cobrado fuerza a solo 15 días de las elecciones y, pese a los resultados y posturas iracundas del debate del 12 de junio, la duda sigue en el aire.

 

Si ello es verídico, ahora sí habría que preocuparse por el “qué dirán los Meade”, ante un probable acuerdo de esa magnitud que de entrada parece absurdo, alejado de contexto y fuera de toda lógica política, sin embargo, el nivel de posicionamiento de los tres principales candidatos, la guerra mediática despiadada y el despliegue de estrategias con   encuestas dirigidas, indica que la sospecha está instalada entre la sociedad y es poco probable y difícil que con discursos se borre o se desestime.

 

Pensando que, el presunto arreglo entre Peña Nieto y López Obrador es real, ¿cuál podría ser el escenario en el que se mueva el candidato del PRI José Antonio Meade a solo 15 días de que se consuma el proceso electoral? Si el acuerdo es que llegue al poder López Obrador a cambio de otorgar perdones e impunidad por los excesos del sexenio, podemos suponer que el arreglo conllevaría a Meade a moverse con un bajo perfil en el último tramo de la contienda.

 

¿Qué pasaría con el PRI, con su voto duro y con su militancia? Toda esa bufalada como dicen los priistas, ¿estará dispuesta a ceder y cambiar su voto por MORENA?; se duda, porque entonces lo más probable es que el voto útil se incline para Ricardo Anaya, si es que lo dejan llegar a la recta final luego de la cruel y desalmada embestida del sistema y por algunos miembros de su propio partido al exhibirlo de corrupto y de formar parte de toda una red de complicidad de lavado de dinero.

 

Ahora bien, de ser cierto el presunto arreglo entre el Presidente de la República y MORENA, ¿Cómo es que podría impactar o aterrizar en el contexto local? Todos esos priistas que han venido apoyando las candidaturas de Luis Mahabub y Rebeca Terán, de Cecilia González, de Margarita Hernández Fiscal, y, en general a todos los candidatos del tricolor ¿le cederán sus votos a Primo Dothe, a Leonel Serrato y a otros de MORENA que se han pronunciado por una amnistía para los halcones del crimen organizado? Como que suena absurdo y fantasioso, ¿no cree usted?

 

Por otro lado, ¿Qué posición asumirían los simpatizantes de Morena en San Luis Potosí y en todo México? ¿Volverían a creer en un López Obrador que durante años no se ha cansado de repetir que acabaría y encarcelaría a los corruptos de la mafia del poder? ¿qué va a ocurrir entre los seguidores del López Obrador que ciegamente votaron y confiaron en que enfrentaría de verdad al sistema político corrupto y a los empresarios rapaces?

 

Nadie lo sabe, pero una cosa es cierta, pronto, más de lo que imaginemos, comenzará el desencanto, el coraje y la frustración de no haber logrado lo que el candidato de MORENA prometió. A final de cuentas, de ser cierto el pacto entre Peña Nieto y López Obrador, no dejaría de ser más de lo mismo, un arreglo entre priistas con ex priistas entintados ahora de Morenistas, por lo menos eso es lo que se ve.

 

ENTRE SOMBRAS

 

En su visita a la capital potosina, el gobernador de Chihuahua, Javier Corral, dijo que con Xavier Nava se dará el resurgimiento de la lucha civilista del abuelo. ¿Será? La presencia del mandatario norteño, más que un aliento al candidato del PAN, despertó suspicacias y sospechas porque una campaña se apoya, o con dinero, o con votos, no con buenos deseos, así de fácil.