Burda estrategia de XNP

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Vamos para medio año de la administración municipal encabezada por Francisco Xavier Nava Palacios y es fecha que los potosinos no vemos nada claro en el cumplimiento de sus promesas de campaña. A los funcionarios del Ayuntamiento, no solo los invadió la abulia o la pereza mental, sino que esa actitud de desequilibrio, que los psicólogos y psiquiatras definen como “Paranoide”, a los funcionarios se les ha acentuado y agravado en extremo clínico.

A casi seis meses de gobierno, la ciudad luce sucia, abandonada y desorganizada, el parchadero de tramitos de calles generaron ya un verdadero caos y dolor de cabeza, la inseguridad crece, la capital está en penumbras, las arterias y avenidas están desechas, la anarquía en el comercio aumenta y, los excesos, los hechos de corrupción e intolerancia en la administración municipal ya no lo pueden ocultar ni simular porque muy pronto mostraron su precio y su ineptitud.

Para colmo de la estupidez, el Tesorero Rodrigo Portilla Díaz, se ha convertido en estrella principal y en el funcionario ñoño que cree que los potosinos son retrasados mentales o ignorantes. Obvio que al responsable de las finanzas municipales, lo soltaron como a esos mastines de rancho que van corriendo por delante sin saber realmente porque ladran, sino solamente el que va adelante, en este caso, el presidente municipal Xavier Nava.

Este lunes,- por ejemplo, el Tesorero Municipal dijo que este próximo día 15 de marzo, la Comisión de Hacienda del Ayuntamiento habrá de recibir y revisar la Cuenta Pública 2018 para luego turnarla a la Auditoría Superior del Estado ASE con las ya muy trilladas mil 800 observaciones de presuntas inconsistencias identificadas durante el trienio pasado, específicamente en el período de enero a septiembre del año pasado,- o sea, nada de octubre a noviembre, porque según Rodrigo Portilla, “es otra historia”, y sí, claro que lo es, veamos.

De octubre a noviembre, los potosinos hemos sido testigos de los excesos de la administración capitalina, de su soberbia e intolerancia. Hemos visto sus dudosas contrataciones en Relaciones Públicas y los viajes de placer del Alcalde Xavier Nava. Hemos observado sus corruptelas, las maniobras turbias y torpes en que ha incurrido el gobierno municipal con la asignación de contratos por servicios diversos, compras y obras sin concursar, beneficiando, eso sí, a aquellos que se esmeran todos los días en taparle tantas pendejadas.

Las denuncias sobre la descarada corrupción en las Direcciones de Compras, Comercio y Obras Públicas son reales y verídicas; El gobierno de Nava no puede ocultar ya, el escandaloso gasto de nómina; de los burdos intentos de aumentar las tarifas del agua; del operativo anti alcohol y de las multas de tránsito, que no tienen otro fin, que recaudar y sangrar más a la población, y,- lo peor, vemos el total abandono en el que se encuentra una ciudad destrozada, con pésimos servicios públicos, cada vez más insegura, atascada de basura y maloliente, oscura y a merced de la delincuencia.

La trampa y maniobra de Xavier Nava y sus funcionarios ñoños es clara. Su consigna es mantener un perfil de denuncia mediática en contra de la anterior administración. El objetivo único es armar escándalo y sobredimensionar las presuntas inconsistencias encontradas de enero a septiembre del 2018,- pero eso sí, nada que pueda manchar la honra del gobierno navista,- de sus acciones, excesos y tropelías cometidas de octubre a diciembre, “porque para ello, van a presentar los estados financieros”, ¡vaya estrategia!

¿Que de veras Xavier Nava, Sebastián Pérez y Rodrigo Portilla, no sabrán que ni el Congreso del Estado ni la Auditoría Superior ASE no dividen, no fraccionan o no parcializa una cuenta pública? -es decir, ambas instancias no pueden por norma legislativa revisar, aprobar o rechazar los informes de auditoría en dos partes,- o sea, no pueden separar el período de enero a septiembre con respecto a lo ejercido de octubre a diciembre por la actual administración. El Informe de auditoría se aprueba o se rechaza pero no se puede separar.

Desde luego que estos tres magos de la demagogia lo saben pero se hacen bobos o chicuelos, ya que de lo que se trata es de exhibir y denostar al de atrás. Ellos, evidentemente buscarán salir limpios, honestos y transparentes,- bueno, y también castos,- para luego tratar de cubrir toda la serie de fechorías que los potosinos saben se están cometiendo en una administración que pidió romper con el silencio para que San Luis sonara fuerte, y ¡vaya que sí!